Homenaje de Hugo Yasky durante la sesión en Diputados: «Hoy, Beto Pianelli estaría en la plaza del Congreso junto con los compañeros, expresando su rechazo a esta reforma»

En la apertura del debate por la reforma laboral, el diputado Hugo Yasky homenajeó a Roberto «Beto» Pianelli enumerando sus logros en la representación sindical de los trabajadores del subte y reclamó como «el mejor homenaje», una votación nominal para garantizar la «democracia parlamentaria». Pese al pedido de él y otros legisladores, la oposición no logró revertir el esquema de tratamiento por capítulos impulsado por el oficialismo.

En el inicio del debate por la reforma laboral en la Cámara de Diputados, el legislador Hugo Yasky rindió homenaje a Roberto Pianelli, histórico secretario general del sindicato de trabajadores del subte, fallecido en enero, y vinculó su legado con la discusión parlamentaria en curso.

“Beto Pianelli fue quien encabezó la lucha de los trabajadores del subterráneo y construyó una experiencia sindical inédita en el país”, expresó Yasky, al recordar que el dirigente habría cumplido 60 años este jueves. Desde los palcos siguieron el homenaje sus hijos, hermanas y otros familiares.

Pianelli fue referente del cuerpo de delegados conocido como “los Metrodelegados”, que hace 25 años protagonizó el primer paro de subtes que derivó, tras un extenso conflicto, en la reducción de la jornada laboral sin quita salarial. Según destacó Yasky, se trató de la primera experiencia en la Argentina de reducción horaria conquistada mediante la negociación colectiva y la protesta.

El diputado también recordó que durante su conducción se erradicó la tercerización en el subterráneo, incorporando a trabajadores de limpieza y vigilancia al convenio colectivo, y que bajo la consigna “la salud no se negocia” se impulsó una campaña para eliminar el asbesto —material cancerígeno— de las formaciones y estaciones.

“Logró armar un sindicato que siempre construyó sus decisiones en el marco de la democracia sindical y el respeto a la voluntad de los trabajadores”, señaló Yasky. Y agregó que, en el contexto actual, “Beto estaría en la Plaza del Congreso junto con los compañeros de las dos CTA y de la CGT que están expresando su rechazo a esta reforma”.

En un mensaje directo al pleno, pidió que el mejor homenaje al dirigente fuera garantizar un debate con reglas claras: “Que esta sesión respete la democracia y que haya voto nominal para la labor parlamentaria y que no le restrinjamos la democracia a nadie que quiere hablar”.

La discusión por la modalidad de votación marcó uno de los primeros focos de tensión de la jornada. El presidente de la Cámara, Martín Menem, llamó a votar para que el proyecto se trate por capítulos, pese a que algunos diputados habían solicitado la palabra para pedir votación por artículo.

La definición se realizó a mano alzada, en medio de cuestionamientos de la oposición. Posteriormente, el bloque de Unión por la Patria presentó una moción de reconsideración para que la votación fuera nominal, pero la propuesta fue rechazada: 107 votos afirmativos y 136 negativos.

De esta manera, se estableció un esquema de debate que prevé 20 minutos por cada dictamen, 40 oradores individuales con intervenciones de cinco minutos distribuidos proporcionalmente por bloque, cierre a cargo del oficialismo y votación en particular por títulos.

Desde la oposición señalaron que el mecanismo podría facilitar la aprobación de capítulos “ómnibus” que agrupan distintos artículos sin tratamiento individualizado, mientras que el oficialismo defendió el plan de labor como una herramienta para ordenar el debate.

El homenaje a Pianelli, atravesado por la reivindicación de la democracia sindical y parlamentaria, se convirtió así en uno de los momentos más emotivos y políticos de una sesión marcada por la confrontación en torno a la reforma laboral.