El Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles, conducido por Roberto Coria, expresó un “fuerte rechazo” al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y alertó que la iniciativa tendría “consecuencias destructivas” sobre las obras sociales y el sistema de salud en su conjunto. Así, Coria cuestionó el contenido del proyecto y advirtió sobre sus efectos sociales y sanitarios.
Según señaló el gremialista, la reforma constituye “el esbozo de una propuesta de regresión absoluta cuyo fin es desmontar el marco tutelar de las relaciones laborales en Argentina”. En ese sentido, sostuvo que el proyecto contradice la Constitución Nacional y los tratados internacionales de derechos laborales y sociales ratificados por el país, al promover el debilitamiento del sindicalismo y de la negociación colectiva. Para el dirigente, este esquema resulta funcional “a la vuelta a un esquema anterior al constitucionalismo social, con desprecio por los trabajadores y el estado social de derecho”.
El titular de Guincheros puso especial énfasis en el impacto que la reforma tendría sobre las obras sociales sindicales. En línea con lo establecido en el artículo 14 bis de la Constitución, advirtió que el proyecto introduce modificaciones que generan “riesgos financieros y estructurales relevantes” para el sistema de protección social. Entre los puntos más críticos mencionó la reducción del aporte patronal, los cambios en el régimen de monotributo, la ausencia de definiciones sobre el financiamiento y control de los medicamentos y tratamientos de alto costo, y “la omisión del costo indemnizatorio distorsionado por la litigiosidad laboral”.
En ese marco, Coria detalló que la baja del aporte patronal del 6% al 5% implica una caída relativa del 16,7% sobre ese componente de la recaudación, lo que impacta de manera directa en el financiamiento per cápita del sistema. “El proyecto no contempla mecanismos compensatorios, fondos de estabilización ni evaluaciones de impacto que permitan absorber esta pérdida sin afectar el financiamiento de las prestaciones”, afirmó, y agregó que ninguna de estas medidas garantiza la generación de empleo formal, “ya que la principal limitante del desarrollo de las empresas está dado por el peso impositivo”.

El dirigente también cuestionó la reforma del monotributo, al considerar que profundiza la segmentación del mercado laboral. Según explicó, “la ampliación de esquemas con menores cargas contributivas incentiva la sustitución del empleo asalariado formal por modalidades más precarias, reduciendo aún más la base de aportes que sostiene a las obras sociales y agravando un proceso de desfinanciamiento ya existente”.
Otro de los ejes centrales del planteo fue la falta de regulación sobre los tratamientos y drogas de alto costo. Coria calificó esta omisión como “especialmente grave” y advirtió que se trata de un problema estructural que ya tensiona al sistema de salud. En ese sentido, señaló que la reforma no prevé evaluaciones de costo-beneficio, criterios objetivos de efectividad clínica ni mecanismos de priorización sanitaria, por lo que el sistema de salud “queda obligado a financiar tratamientos de altísimo impacto presupuestario, muchos de ellos con bajo sustento de efectividad clínica o directamente de carácter experimental”.
Además, el Secretario General del sindicato remarcó que el proyecto no contempla períodos de transición ni esquemas de gradualismo sanitario. “Se limita a reducir ingresos sin evaluar consecuencias sistémicas, trasladando el riesgo financiero a las obras sociales y, en última instancia, a los beneficiarios”, afirmó.
Finalmente, Coria expresó un rechazo “total y absoluto” a la reforma que será tratada en el Congreso y advirtió que los legisladores “deberán estar a la altura de su responsabilidad” porque “el pueblo tiene memoria”. En ese sentido, anticipó que el sindicato, junto al movimiento obrero organizado y la Confederación General del Trabajo (CGT), dará pelea en todos los ámbitos. “Nuestra lucha la daremos en todos los frentes en la Justicia y en el Poder Legislativo, pero sobre todo en la calle, movilizándonos, resistiendo en cada puesto de trabajo”, concluyó.




