Los siniestros laborales y las muertes en el lugar de trabajo muestran una caída sostenida. La tendencia descendente es clara a lo largo del tiempo.
La evolución del sistema de riesgos del trabajo en la Argentina muestran indicadores de siniestralidad laboral que evidencian una caída sostenida en la cantidad y gravedad de los accidentes y enfermedades profesionales ocurridos en los lugares de trabajo.
Así surge de un informe del Ieral que analiza casi tres décadas de funcionamiento de la Ley de Riesgos del Trabajo (LRT).
En materia de prevención, los datos muestran una mejora persistente desde la puesta en marcha del sistema actual. Según el informe, a mediados de la década de 1990 se registraban alrededor de 75 accidentes y enfermedades laborales cada 1.000 trabajadores dentro del ámbito de las empresas. En la actualidad, esa cifra se redujo a cerca de la mitad. La tendencia descendente es clara y sostenida a lo largo del tiempo.

El contraste aparece cuando se observan los siniestros que ocurren fuera del establecimiento laboral. Los accidentes in itinere, es decir, los que se producen en el trayecto entre el domicilio del trabajador y el lugar de trabajo, muestran una evolución inversa.
De acuerdo con los datos del Ieral, pasaron de 7 casos cada 1.000 trabajadores en los primeros años del sistema a 18 por cada 1.000 en la actualidad. Se trata de eventos que, si bien están cubiertos por el sistema, dependen de factores ajenos a la organización del trabajo y a las políticas de prevención de las empresas.
La mejora en los indicadores más graves también es significativa. El informe señala que cuando la LRT comenzó a operar, en 1997, se producían 158 muertes por millón de trabajadores en los lugares de trabajo. Hoy esa tasa se redujo a 34 muertes por millón.
Según el estudio, esta baja equivale a haber evitado 18.700 muertes laborales en 26 años, o unas 720 muertes por año. En los accidentes in itinere también se observa una disminución, aunque más moderada: de 76 a 30 muertes por millón de trabajadores.




