1.500 suspensiones en las plantas cordobesas de Drean

El 26 de mayo pasado, desde la localidad cordobesa de Luque -ubicada a 100 kilómetros al sudeste de la Capital cordobesa-, donde visitó José Alladio e Hijos SA –la fábrica de lavarropas y lavavajillas Drean-, el presidente Mauricio Macri se había mostrado admirado por el lanzamiento de una moderna línea de lavarropas Drean Next provistos de Wi-Fi: “Lavarropas con Wi-Fi! Si mi abuela volviese por un instante diría: “¿Qué es esto? ¿Un plato volador o un lavarropas?”, bromeó esa vez el Presidente sobre el nuevo modelo que podrá ser programado desde una tablet o un smartphone y por el que se invirtieron $ 112 millones.

Cuatro meses y medio después de este anuncio, los directivos de José Alladio e Hijos SA anunciaron que durante la semana que va del 31 de octubre al 6 de noviembre, paralizarán sus plantas de Luque y Río Segundo. Las razones esgrimidas son sobrecarga de stock, ingreso de nuevas maquinarias para las líneas de montaje y tareas de mantenimiento.

El parate afecta a 1.500 de sus 1.700 operarios (1.200 de Luque y 300 de Río Segundo). Por la caída de las ventas, la firma trabaja desde mayo sólo desde lunes a jueves. Y hace apenas dos semanas, la planta había vuelto a trabajar con normalidad.

El año pasado, la fábrica Drean había colocado 1,3 millones de unidades y por la crisis, se esperaba una caída de la actividad del 12% para 2016, algo que parece que va a ser todavía peor.

La línea blanca es de las más golpeadas por el derrumbe de consumo, de hecho encabeza todos los meses los rankings de retrocesos de ventas que informa la CAME y la apertura de importaciones.

Durante la visita de Macri, en mayo pasado, el presidente de la compañía, Marcos Alladio, había señalado que para el último trimestre de 2016, se esperaba un repunte en la actividad. Ahora las esperanzas apuntan al segundo trimestre de 2017.