Acusan a Muerza de mandar a golpear a un delegado que encaró reclamos laborales en Coto

La violencia sigue siendo uno de los principales modos de relación en los supermercados Coto y la escalada no cesa. Hace poco más de un mes la muerte de un hombre de 70 años que se llevaba sin pagar queso, aceite y un chocolate del Coto de San Telmo que sufrió un infarto como consecuencia de la paliza que le dieron dos custodios del supermercado, no conformes con haber recuperado la mercadería, la expuso a la luz de la opinión pública.

Apagados los flashes de los medios, la modalidad sigue vigente y ayer se vivió un nuevo episodio. En esta oportunidad la víctima fue un delegado gremial que pidió con insistencia que se aplique el Convenio Colectivo de Trabajo en el supermercado en el que trabaja y terminó golpeado.

<blockquote class=»twitter-tweet» data-lang=»es»><p lang=»es» dir=»ltr»>Este es nuestro compañero delegado de los trabajadores de coto suc retiro..como no responde ni a la patronal ni a Ramon Muerza, que son lo mismo,hoy fue salvajemente golpeado por los delegados patronales Alberto Aldeco Rafael Viz y Pablo Bufone..lamentable!! <a href=»https://t.co/EX2xuXFZs5″>pic.twitter.com/EX2xuXFZs5</a></p>? Delegados y Delegadas Coto Arg (@DelegadosCT) <a href=»https://twitter.com/DelegadosCT/status/1179510558971908098?ref_src=twsrc%5Etfw»>2 de octubre de 2019</a></blockquote> 
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Se trata de uno de los delegados de la sucursal Retiro que fue atacado por tres dirigentes que, según denuncian desde las redes sociales, responden a la conducción de Ramón Muerza, el hombre fuerte en la cadena y que supo ser la principal amenaza a la conducción de Armando Cavalieri.

La idea de que Alfredo Coto estuvo detrás de la candidatura de Muerza es más que extendida en el mundo gremial y de la política. La relación entre el dueño de la cadena y el principal dirigente gremial en sus establecimientos es reconocida públicamente por ambos. Y allí apunta buena parte de la crítica de quien ahora terminó con una golpiza. Es que señalan que el pacto entre Coto y Muerza opera como un pacto de disciplinamiento de los trabajadores y las metodologías del empresario y del sindicalista tienen eje en la violencia.

Hoy la cadena Coto tiene 120 sucursales extendidas en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, otras localidades de la provincias y las principales ciudades del interior. En 15 años la familia Coto para «defenderla» acumuló ametralladoras, rifles, escopetas, pistolas, revólveres, armas antitumultos, chalecos antibala, 22 cascos, 29 escudos antitumulto, 227 granadas y más de 3 mil municiones que escondieron en un depósito en la casa Central de Caballito.

El arsenal fue descubierto de casualidad por un grupo de inspectores de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), el organismo que controla la tenencia y comercialización de armas y todos todavía se preguntan como es posible que ese método del terror siga vigente.