Cristina Kirchner recibió a Mariano Saleh, delegado despedido de Atucha, y denunció «persecución sindical» del gobierno de Milei

La expresidenta Cristina Kirchner mantuvo un encuentro este viernes en su domicilio de San José 1111 con Mariano Saleh, trabajador de Nucleoeléctrica Argentina y delegado sindical de la central Atucha, quien enfrenta un proceso de despido por parte de la empresa. Saleh denuncia que la medida responde a una persecución por sus posteos en redes sociales en los que denuncia el vaciamiento nuclear y por oponerse al plan privatista del gobierno libertario.

La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió en su casa de la calle San José 1111 al delegado de la central nuclear Atucha, Mariano Saleh, quien lleva meses denunciando hostigamiento y persecución por parte de la gestión de Javier Milei. Saleh, trabajador de Nucleoeléctrica Argentina con 14 años de antigüedad y padre de familia, enfrenta un despido discriminatorio que, según denuncia, responde a su activismo gremial y a sus críticas al plan de vaciamiento y privatización del sector nuclear.

El delegado de Atucha había sido entrevistado este lunes en el programa radial del Gato Sylvestre, donde relató en detalle la situación que atraviesa en la empresa. Saleh explicó que «el personal de recursos humanos me dijo que habían sacado una cautelar en contra mío porque yo, como era delegado, todavía tengo la tutela sindical y me tienen que hacer un juicio». Y agregó: «Es una clara persecución por mis posteos en redes sociales».

En la entrevista, Saleh denunció que el origen del conflicto se remonta a diciembre, cuando asumió Federico Ramos Napoli al frente de la Secretaría de Asuntos Nucleares. A partir de ese momento, según el delegado, comenzó un plan sistemático de desguace del sector. «No es solo Atucha. El proyecto CAREM está paralizado, que es el reactor nuclear nacional único en el mundo, que lo estábamos desarrollando y se acercaba al 80% de avance de obra y de ingeniería», afirmó el trabajador.

Uno de los puntos más críticos de su denuncia apunta al nombramiento de militantes del oficialismo en cargos jerárquicos. Saleh señaló que un joven de 23 años, militante de la agrupación Derecha Diario, fue designado en una subgerencia y «está cobrando 10 veces más de lo que cobro yo, que tengo 14 años de trabajo en la empresa y que recibimos radiación, estamos en contacto con productos químicos, algunos que son cancerígenos». El delegado calificó la situación como «muy alevosa».

El trabajador también advirtió sobre la pérdida de derechos laborales previa a la reforma impulsada por el gobierno. «El gerente de plantas ya venía impidiéndonos las asambleas que eran un derecho. Ya venían en la ilegalidad», sostuvo. Además, mencionó que la empresa aplicó una reducción salarial del 60% y que más de 300 trabajadores profesionales ya se fueron a proyectos privados, lo que interpretó como una estrategia deliberada para vaciar el sector nuclear.

«Yo voy a seguir alzando la voz. No voy a aceptar nada que no sea bueno. Volver a mi puesto de trabajo es lo que más me interesa en este momento», afirmó Saleh, quien aseguró que continuará denunciando lo que considera un plan de entrega y desguace de la industria nuclear argentina.

El encuentro con la expresidenta se da en un contexto de creciente tensión entre el gobierno de Javier Milei y los sindicatos nucleares, que vienen realizando asambleas y movilizaciones en contra del plan privatista. Saleh reafirmó su compromiso con la defensa del sector y anticipó que no cesará en su lucha: «No quiero permitir que gente que no tiene nada que ver y que quiere destruir todo lo nuestro, lo que anda bien, quieran venderlo», concluyó en la entrevista radial.