Con la salida de Viviani peligra la continuidad de Risotto en Trabajo y ya se habla de un reemplazante

La llegada de Mónica Risotto fue una de las mayores sorpresas del armado del gabinete del Ministerio de Trabajo. Se trataba del arribo a la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, un lugar clave en la estructura de la cartera y en la relación con los sindicatos, de la histórica abogada del tachero Omar Viviani, uno de los pocos que no había participado del armado del Frente de Todos.

A menos de un año de esa decisión, que causó malestar en todos aquellos que apostaron a la unidad y no fueron retribuidos con cargos en la gestión, el panorama es completamente distinto. Risotto ya no tiene la espalda de Viviani, retirado del Sindicato y de la Federación de Peones de Taxis tras una dura disputa interna, y la relación con el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, está desgastada.

Para sumarle ruido a su continuidad, se empezaron a repetir las quejas de las organizaciones gremiales que le apuntan a ella y a su segunda, María Granda, por cajonear expedientes y obstruir trámites. Además hubo problemas en la vida interna con roces con los sindicatos que representan a los trabajadores del propio Ministerio. Un combo que hace compleja su persistencia.

En ese contexto, una porción de la conducción de la CGT ya empezó a promover un hombre cercano para no volver a padecer los chispazos del último año. Buscan los que sería una especie de «reparación» por no haberlos tenido en cuenta en diciembre del 2019. El nombre que sonó en los grupos de whatsapp fue el de un viejo conocido: Hector Daniel Tristan, quien ya tuvo paso por el cargo hace casi dos décadas.

Con el apoyo de una porción de los Independientes, buena mirada de los estatales y de la cúpula cegetista, Tristan sería una de las alternativas que podrían sobre la mesa para encarar una solución de consenso.