Moyano quiso seducir a las cacerolas y quedó solo
La jugada de los sindicalistas opositores Hugo Moyano y Luis Barrionuevo era arriesgada. A un mes del paro que practicamente paralizó a la Capital, el plan moyanista (en un principio algo resistido por el gastronómico) era incorporar a la agenda temas ajenos a lo sindical, en especial la inseguridad, para seducir a la clase media.
El otro punto que podía hacer fracasar la marcha hacia la Plaza de Mayo de las CGT opositoras era la falta de acompañamiento de la CTA de Pablo Micheli y de las fuerzas de la izquierda. Es que en el paro del 10 de abril pasado, los piquetes fueron claves para paralizar a la ciudad.
Como resultado, el combo moyanista -nada de piquetes y un discurso clasemediero- no alcanzó el éxito del paro anterior y marca un punto de inflexión respecto al poder de calle de...





