Empujados a la calle
Si bien es cierto que se trata de una juntada histórica, en términos del largo tiempo que pasó hasta que se diera una unidad semejante en la Argentina, no convendría apostar por la revitalización mágica del gigante sindical dormido. El contexto lo arrincona y lo obliga a marchar. Y ni siquiera a todos: el jefe del sindicato de peones rurales, Gerónimo “Momo” Venegas, desde un oficialismo al borde de la caricatura, optó por borrarse. Y el gastronómico Luis Barrionuevo maneja opciones parecidas.
Hugo Moyano, si bien últimamente endureció su postura contra al gobierno, parece más tentado por la conducción de la AFA que por la lucha sindical. ¿Es irracional la actitud de Moyano? A los 72 años, después de haber resistido al neoliberalismo de los noventa y haber tomado la (por momentos incómo...










