domingo, diciembre 5

Barrionuevo sin cadenas

En lo que fue la inauguración de la flamante Sede Central del Sindicato de Educadores Técnicos de la Argentina (SUETRA), Luis Barrionuevo volvió a hacer su habitual show. El polémico líder de los Gastronómicos sacó su artillería de exabruptos y se llevó todas las miradas de una actividad con mucha presencia sindical.

En su discurso el titular de la CGT Azul y Blanca volvió a criticar a la presidenta Cristina Fernández, a su hijo Máximo Kirchner, al gobernador Daniel Scioli y hasta a su pichón, el diputado nacional Sergio Massa. No se salvó nadie

El catamarqueño reiteró que «el kirchnerismo tiene el boleto picado, no tiene retorno. Es un hecho que termina».

Y agregó: «la intención es seguir para no ir en cana, seguir metiendo fiscales y jueces para que los sigan amparando en los hechos gravísimos de corrupción que tienen. Están todos con un montón de causas. Sabemos que en Argentina van en cana después que terminan los mandatos, cuando pierden poder».

En referencia a Máximo Kirchner, «Bandeja» Barrionuevo sostuvo que «el kirchnerismo apunta a Máximo para dilatar la cosa, no creamos que pueda ser presidente».

Tampoco se salvó el gobernador bonaerense. El gastronómico dijo que «Daniel era el mejor candidato que tenía el Frente para la Victoria pero ellos mismos se encargaron de destruirlo, hoy no sabe dónde está».

Además afirmó que «de los siete candidatos que tiene el kirchnerismo Daniel es el mejor, pero Cristina tiene predilección por Macri».

En el mismo sentido tildó a la mandataria de «coherente», ya que «lo puso a Boudou porque era lindo, rubio de ojos celestes; después a Zamora, que es radical y seguiría en la sucesión; lo puso a Kicillof, un chico lindo, bonito; y bueno ella está con los jóvenes».

Después llegó el turno de Sergio Massa, un invento de su cocina. «Sergio es un chico que lo criamos nosotros, se crió en San Martín; lo afilió Graciela al peronismo. Era de la UCeDé. Es un chico impetuoso», señaló el gastronómico.

Y completó: «Yo también dije que en Tigre hay un convento: es el convento de las carmelitas descalzas. Ahí lo tienen a Alberto Fernández, una de las viudas del kirchnerismo».

El único que pareció salvarse fue Moyano: «No hay ningún quiebre con Hugo, está todo bien, y más ahora que anda bien Independiente, estamos bien», dijo Barrionuevo para explicar la ausencia de Moyano, a quien se lo esperaba pero nunca apareció.