Portones de fábricas, la sede del sindicato, el municipio y hasta el Concejo Deliberante amanecieron cubiertos de afiches y volantes. Le piden la renuncia al titular de la UOM La Matanza, Esteban Cabello. Hablan de desmanejos económicos. De fondo, se agita el fantasma de la intervención a la seccional.
Una masiva pegatina de afiches y volantes agitó esta madrugada la interna de la poderosa seccional La Matanza de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Es que más de 60 fábricas, la sede sindical, las inmediaciones del municipio, el Concejo Deliberante y hasta la Clínica Casanova aparecieron intervenidos con un duro mensaje que apuntaba a Esteban Cabello, el titular del gremio.
Los carteles acusan de «corrupto» a Cabello y le piden la renuncia a la conducción del gremio metalúrgico. Llevan la firma de una agrupación denominada «Unidad y Organización Metalúrgica» que viene haciendo diferentes acciones de protesta en las últimas semanas.
El contexto de la interna se da en un momento delicado. Es que, según pudo saber InfoGremiales en exclusiva, desde la intervención nacional de la UOM ya se encararon una serie de auditorías, entre ellas a la de la seccional matancera. Es más, se espera que haya algún tipo de novedad al respecto en los próximos días.

Desde Alsina creen que podrían detectar una maniobra similar a la que le impuntan a Abel Furlán con el manejo de los fondos del sindicato.
Hay un dato que no es menor: Cabello viene de enfrentarse al Grupo Olmos en lo que fue una de sus primeras definiciones. Rompió con el conglomerado empresarial argentino que controla la red de clínicas BASA. Le facturan que en su reemplazo designó una empresa creada ad hoc por dos empleados metalúrgicos casi sin capital inicial ni experiencia en el tema.
De fondo, y como sucede en casi todas las organizaciones, a la UOM La Matanza le cuestionan la falta de compromiso con la defensa de los puestos de trabajo. La industria metalúrgica es de las más golpeadas por el modelo de Javier Milei y se calcula que se perdieron más de 2 mil puestos de trabajo con un nivel de conflictividad laboral relativamente bajo.




