El delegado del Secalar (Sindicato de Empleados Curtidores y Afines de La Rioja), Gustavo Zalazar, dijo que los dueños de la empresa «se dedican a la especulación más que a la producción, y están montando una escena para obtener beneficios».
La curtiembre (que años atrás fue de la familia Yoma) se encuentra ubicada en la localidad de Nonogasta, Departamento Chilecito, a unos 250 kilómetros de la ciudad capital.
«Nos preocupa la situación de la curtiembre porque nos están empujando a una crisis como la que ocurrió en el 2005, pero no cesaremos en el reclamo. La empresa usa a la pandemia (de coronavirus) para beneficio propio», dijo el gremialista a la prensa.
Añadió que «se dedican a la especulación, más que a la producción, y están montando una escena para obtener beneficios. CBR es la única curtiembre que está parada, y se llevan los cueros crudos de Buenos Aires a Brasil».
«La incertidumbre hace mucho daño, es un acoso laboral permanente que nos daña psicológicamente. Estamos pidiendo que se le dé lugar al trabajo y desarrollo», manifestó.
Zalazar alertó que «llegamos al límite, por eso denunciamos estas mañas especulativas de la empresa que ponen en riesgo, al no producir, a 800 puestos de trabajo».
