En el marco de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo y bajo una amenaza de que más de medio centenar de trabajadores perderían su empleo, Paolo Rocca lo hizo de nuevo. Volvió a conseguir reducir el ingreso de los operarios que están suspendidos y le arrebató otra pequeña victoria económica al contexto dramático que se vive en materia sanitaria y económica.
Así, según se firmó el pasado viernes con la UOM Campana, que lidera Abel Furlan, un pacto por el que desde ahora y hasta el 31 de octubre, los empleados suspendidos de Tenaris Siderca percibirán el 70% de sus salarios y no el 80% como venía ocurriendo desde el inicio del aislamiento social preventivo y obligatorio.
<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>Paolo Rocca lo hizo de nuevo. Bajo amenaza de despidos logró reducir (aún más) el salario de los suspendidos en Siderca <a href=»https://t.co/HWnj0FJ733″>pic.twitter.com/HWnj0FJ733</a></p>— jorge duarte (@ludistas) <a href=»https://twitter.com/ludistas/status/1297868693188354050?ref_src=twsrc%5Etfw»>August 24, 2020</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>
«Tras intensas negociaciones hemos arribado a un acuerdo de suspensiones, hasta el 31 de octubre del corriente año, que garantiza la percepción del 70% del salario y la inmediata reincorporación de los trabajadores y trabajadores que fueron despedidos», explica la comunicación oficial de los metalúrgicos a la que accedió InfoGremiales.
Además se especificó que continúa la conciliación para el conflicto con las contratistas de Siderca y avisa que el miércoles habrá una nueva audiencia para tratar de zanjarlo.
Desde la UOM especifican que el entendimiento lo firmaron porque en este contexto económico priorizan «la defensa y la protección de los puestos de trabajo, en la convicción de recuperar la normalidad con todas y todos los trabajadores dentro del sistema de empleo».
La particularidad de lo firmado es que también perfora el piso del acuerdo firmado por la CGT y la UIA para ponerle un piso a las suspensiones. El acuerdo, que se viene renovando con el sostenimiento del aislamiento, apuntaba a «garantizar» que ningún operario suspendido cobre menos del 75% de sus salarios.
