El Ministerio de Trabajo de la Nación designó a Angel Lucas Centurión al frente del Sindicato de Trabajadores Químicos y Explosivos y dio continuidad a la intervención de la organización sindical, a pesar del «operativo retorno» que habían montado en las últimas semanas Fabián Hermoso, quien fuera su secretario General y titular de la Federación de Trabajadores de Industria Químicas y Petroquímicas (Fatiqyp).
«El Delegado Normalizador, tendrá a su cargo las funciones de gobierno, administración y fiscalización interna establecida por el Estatuto de la entidad. En ejercicio de dichas facultades deberá presentar ante la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales un informe detallado del estado económico-financiero en que se encuentra la entidad, ello en el término de QUINCE (15) días, contados desde la notificación de la presente y luego, cada TREINTA (30) días deberá presentar un informe de su actuación», explica la resolución.
Al momento de su intervención, el titular del Sindicato de Trabajadores Químicos y Explosivos era Miguel Ángel Soutto. Soutto, junto con otros dirigentes del gremio, fueron detenidos en aquel entonces y se los había acusado de «extorsión y asociación ilícita». De acuerdo con uno de los investigadores del caso, «los aprietes no sólo caían sobre los empresarios sino también contra los empleados que no se afiliaban a su gremio».
Hermoso apareció en esta trama delictiva como supuesto garante de impunidad y uno de los supuestos puntales de la asociación ilícita, según la investigación que lleva adelante el fiscal. De hecho estuvo preso varios meses.
Su detención hizo mucho ruido por ser uno de los gremialistas favoritos del ex ministro Jorge Triaca y por su extravagante nivel de vida, que incluía hasta un simulador de Fórmula 1 con tres pantallas led, un asiento que imitaba a un coche del estilo Ferrari y pedales similares, en su lujosa casa de un country de Berazategui.
Una vez liberado y con Mauricio Macri de salida, el gremiailsta que supo ser parte del armado sindical de Cambiemos, donde asumió la Secretaría de Acción Política de las 62 Organizaciones que comandaba el líder de los peones rurales Ramón Ayala, comenzó el «operativo retorno». Primero se despegó de Juntos por el Cambio, después empezó a agitar su amistad con funcionarios del Frente de Todos y hasta a declarar como si fuera un kirchnerista de toda la vida.
Sin embargo, el plan tuvo un revés con la resolución ministerial que lleva la firma de Claudio Moroni. Ahora Hermoso deberá esperar que venza la suspensión de actos electorales y que Centurión convoque a elecciones para intentar regresar al gremio que lo vio nacer al sindicalismo.
