El Senado aprobó la prórroga de Pesino, el juez en edad de jubilarse que habilitó la reforma laboral y ordenó la intervención de la UOM

Con 36 votos, el oficialismo extendió por cinco años las funciones de Víctor Pesino, el magistrado que en abril pasado rechazó la medida cautelar de la CGT contra la Ley de Modernización Laboral y dispuso la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La decisión se da en un contexto donde el Gobierno consolida un «toma y daca» con jueces que adoptan medidas favorables a su gestión, mientras crece la polémica por otros pliegos judiciales que aguardan tratamiento.

Con el respaldo del PRO y de los gobernadores aliados, el Senado aprobó por 36 votos contra 31 la prórroga que extiende por cinco años más las funciones del juez Víctor Pesino. El magistrado, que ya cumplió 75 años, edad límite para el ejercicio del cargo, debería iniciar los trámites para su jubilación. Sin embargo, la Cámara alta le otorgó una prórroga que le permite seguir en funciones, en un gesto que los sectores opositores calificaron como un «premio» por su cercanía al mileísmo.

El favor que el Gobierno le retribuye a Pesino no es menor. En abril pasado, el juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo rechazó el amparo presentado por la CGT contra la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo, lo que permitió que la ley entrara en vigencia en su totalidad. Además, fue el mismo magistrado que ordenó la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y desplazó a su titular, Abel Furlán, junto a toda la conducción de ese sindicato clave.

La extensión en el cargo de Pesino no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una práctica que el gobierno de Javier Milei viene consolidando: la de catapultar a magistrados que tomaron medidas favorables a su gestión. Otro ejemplo es el caso de Pablo Yardarola y Pablo Bertuzzi, cuyos pliegos fueron enviados al Senado para cubrir vacantes en la Cámara Federal porteña. Según informó Página/12, en febrero de 2021 ni Yadarola ni Bertuzzi estuvieron entre los seis primeros lugares para integrar las ternas; Bertuzzi, de hecho, había quedado 21º en el orden de mérito, pero consiguió escalar quince posiciones para estar en la nómina de los escogidos por el Consejo de la Magistratura.

El proyecto de prórroga de Pesino también incluye otros dos jueces de la Cámara del Trabajo que llegaron a la edad tope, Sergio Luis Méndez y Julio César Grisolía. En el caso de Grisolía, conocido por fallar en contra de los trabajadores, la oposición había solicitado su exclusión del pliego, aunque sin éxito. Si consiguen el aval del Senado, Yadarola y Bertuzzi se integrarán a la Sala I, la misma que revisa el expediente del caso $Libra, donde el juez Martínez de Giorgi excluyó a los querellantes.

Distinta fue la suerte de la magistrada María Verónica Michelli, cuyo pliego para ocupar una vacante en el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata fue vetado por orden de Javier Milei. El motivo aparente fue el parentesco de la jueza con el periodista de investigación Hugo Alconada Mon, quien denunció las constantes irregularidades que salpican al gobierno y a varios de sus integrantes, entre ellos el malogrado Manuel Adorni. La decisión del Presidente, que ahora deberá ser ratificada por la Cámara alta, generó fuertes críticas por el uso discrecional del poder de vetar pliegos judiciales.