Tras el cuestionamiento de Máximo Kirchner, Jerónimo respondió: «¿quién es para decirnos a la CGT qué tenemos que decir o dejar de decir? ¿Un mesías?»

El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, salió al cruce de las declaraciones del diputado nacional Máximo Kirchner, quien había cuestionado a la cúpula sindical por no mencionar a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner durante el acto del 1 de mayo. «¿Quién es Máximo Kirchner para decirnos a la CGT qué tenemos que decir o dejar de decir? Es un compañero más. Se pone en un lugar… ¿Qué es? ¿Un mesías?», disparó el líder del sindicato del vidrio.

La interna del peronismo se calienta de cara a las elecciones presidenciales de 2027, y el último capítulo de la pulseada tuvo como protagonistas a la central obrera y a una de las figuras más relevantes del kirchnerismo duro. Todo comenzó cuando Máximo Kirchner cuestionó con dureza a los referentes de la CGT por haber realizado el acto del Día del Trabajador y por omitir en sus discursos cualquier mención a los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner.

«¿Quién carajo se creen que son? ¿Cómo vamos a convocar a los argentinos para que nos voten, si tenemos este tipo de miserias entre nosotros? Cuando le pusieron un fierro en la cabeza, también se borraron», había disparado el diputado nacional y líder de La Cámpora, en referencia a la conducta de la cúpula gremial durante el atentado contra la vicepresidenta en 2022.

En una entrevista con Infobae, Jerónimo no dejó pasar el agravio y respondió con contundencia. «Máximo Kirchner tuvo una frase desafortunada con la CGT, porque no nombraron al padre o la madre», remarcó el dirigente, en alusión a la queja del diputado por la falta de reconocimiento a sus padres durante el acto gremial.

Pero el tono subió varios decibeles cuando Jerónimo cuestionó la legitimidad del dirigente camporista para marcarle el rumbo a la central obrera. «Tengo que decir que ¿quién es Máximo Kirchner para decirnos a la CGT qué tenemos que decir o dejar de decir? Es un compañero más. Se pone en un lugar… ¿Qué es? ¿Un mesías? Nosotros tenemos claro qué representamos», afirmó.

De todas formas, el cosecretario general de la CGT sí reivindicó el ciclo kirchnerista. «Reivindicamos el proceso de los 12 años de Néstor y Cristina. Fue un proceso virtuoso para la Argentina, con muchísimos derechos, buenos salarios y el salario mínimo más alto de Latinoamérica, con asignaciones familiares», sostuvo.

También respondió la chicana del diputado, acusando de falta de coraje a la CGT: «Si alguno tiene dudas si nos falta coraje para enfrentar este proceso, está a las claras que a los 12 días de asumido este gobierno, la CGT le hizo el primer paro. A la política no le veo mucho resistiendo este proceso político y económico».

La respuesta de Jerónimo llega pleno fragor de la disputa por la conducción del peronismo rumbo a 2027, un escenario donde conviven y chocan distintos sectores como el kirchnerismo más ortodoxo, el espacio del gobernador bonaerense Axel Kicillof, y un emergente «peronismo federal» que intenta aglutinar a sectores del sindicalismo y a gobernadores del interior.

El dirigente gremial adelantó que desde la CGT están trabajando en la construcción de «un nuevo frente peronista» con una vocación amplia. «Con todo aquello que entienda en construir una Argentina distinta, con inclusión, justicia social, federalismo y movilidad social ascendente, ahí nos va a encontrar a todos. Queremos una Argentina productiva, con desarrollo social, con el trabajo como ordenador social», expresó.

Consultado sobre la posibilidad de una nueva medida de fuerza, Jerónimo fue cauto pero no cerró la puerta. «Nunca descartamos un paro nacional», afirmó, aunque aclaró: «No es lo que más gusta. Si todos los problemas que tiene la Argentina se resolvieran con paro y movilizaciones, ya hubiésemos resuelto todo». El dirigente explicó que la efectividad de los paros tiene sentido si cuentan con una «contundencia importante» y advirtió que «no es una decisión menor para el mundo del trabajo, porque hay que construirlo a lo largo y a lo ancho de la Argentina». También señaló a los que reclaman paros pero «no tienen la responsabilidad de representar».

También cargó contra el Gobierno por su falta de diálogo: «Este gobierno ha demostrado a lo largo de su gestión que no cree en el diálogo y en las discusiones». Recordó que en un principio había algún funcionario para dialogar al menos pero que ahora no hay diálogo alguno.

Por último, Jerónimo fue lapidario con la política económica del oficialismo y el impacto de la reforma laboral. «Este gobierno dijo que venimos a ajustar a la casta, hasta ahora lo que ajustan son los sectores que menos tienen», aseguró. Y cuestionó la postura del Poder Ejecutivo frente a las paritarias: «Cuando uno firma por arriba del porcentaje, no homologan. Siempre se jactan de que no interfieren en la discusión entre privados, y lo primero que hacen es no homologarte la inflación».

Sobre la supuesta creación de empleo que prometía la reforma laboral, el cosecretario de la CGT fue categórico: «Cero. Hoy a ningún empresario le está generando expectativas. Sáquenle el peso de la carga impositiva que tienen las empresas en Argentina». Y cerró con una advertencia: «No podemos dejar que desaparezca todo. Que blanqueen que quieren ser un país primarizado. La Argentina no va a salir solo con la minería y el petróleo. Somos un país extenso. Que dejen de mentir y empiecen a hablar sobre la realidad».