De Angeli pide que se permita el trabajo infantil

De Angeli pide que se permita el trabajo infantil

El flamante Senador del PRO por Entre Ríos le pidió al Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que dejen trabajar a menores en las cosechas. El Ministro le contestó que “los chicos tienen que ir a la escuela”.

En la tarde de ayer mientras el Ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, presentaba en el Senado el proyecto de ley de Promoción del Trabajo Registrado y Prevención del Fraude Laboral el senador por Entre Ríos, Alfredo De Angeli, pidió la palabra. Cuando todos esperaban que el representante del PRO expresara su opinión sobre el proyecto de ley, De Angeli realizó una solicitud para que la normativa contemple la posibilidad de trabajo infantil en las temporadas de cosechas.

Ante la sorpresa de todo el plenario de las comisiones de Trabajo y de Presupuesto por los dichos del líder agrario, Tomada respondió: “Nosotros queremos que los menores de 16 años estén en las escuelas”.

Al darse cuenta del papelón  en el que incurría y ante las risas en el auditorio, De Angeli sostuvo “ya sé pero hay algunos que tienen la escuela a 30 ó 50 kilómetros”. Y Agregó para justificarse “Yo empecé a trabajar a los 13 años y mis hijos fueron a la escuela”.

La erradicación del trabajo infantil, que suele ser un problema muy extendido principalmente entre los niños y niñas que viven en los hogares más pobres y en las zonas rurales, es uno de los temas sobre los que el Ministerio de Trabajo aboca sus políticas públicas.

Sin embargo, no sólo a favor del trabajo infantil se pronunció De Angeli en la jornada de ayer, sino que también arremetió contra los planes sociales. Según “Alfredito” al momento de la zafra, cuando los empresarios del sector rural van a buscar a los trabajadores para la cosecha, “los muchachos no quieren que se los blanquee porque no quieren perder los planes sociales que perciben por parte del Estado”.

Tomada le replicó que las normativas contemplan que cuando se trata de trabajo eventual, los planes no se pierden, poniendo en evidencia la falta de conocimiento del senador sobre la temática.

Luego de esos cruces, el otrora emblema del reclamo de las patronales agrarias, decidió llamarse a silencio ante un auditorio estupefacto.