Las claves de la dura reforma laboral que propone el Gobierno

Las claves de la dura reforma laboral que propone el Gobierno

Aunque había prometido que no habría reforma a la brasilera, el Gobierno ya tiene listo su proyecto. Luz verde para las tercerizaciones, indemnizaciones “mas baratas”, cambios en la jornada laboral y más pasantías, algunas de las claves.

El ministro de Trabajo Jorge Triaca enviará esta semana al Congreso de la Nación un proyecto de reforma laboral cuya base está centrada en una iniciativa que elaboró a principios de año el secretario de Empleo Miguel Ponte y que se parece bastante a la reforma que prometió que no encararía.

Más allá de los acuerdos sectoriales que firmó el Gobierno -el primero fue el de Vaca Muerta en enero pasado y el último el firmado ayer con el sector lácteo-, y que había promovido, se está preparando un fuerte golpe a la Ley de Contrato de Trabajo que gesta la modificación más importate desde la época de la dictadura.

En el Art. 1 del borrador al que pudo acceder InfoGremiales, en el inciso b se explicitan los objetivos ideológicos de la norma: “Promover la liberación de las fuerzas de la producción y del trabajo de todos aquellos mecanismos regulatorios…”.

Esta afirmación en el Proyecto “remite en forma inmediata a la frase con la que Martínez de Hoz al inaugurar su ciclo como ministro, cuando dijera “Hemos dado vuelta una hoja del intervencionismo estatizante y agobiante de la actividad económica para dar paso a la liberación de las fuerzas productivas. […]”, señaló la Corriente de Abogados Laboralistas 7 de julio.

Haciendo un repaso fugaz por los puntos más destacados del borrador que será tratado por los legisladores se destacan:

1. La eliminación de las indemnizaciones a favor del trabajador por incumplimiento en la registración, total o parcial, de su contrato de trabajo y su remuneración.

2. La creación de la figura del “trabajador autónomo económicamente dependiente” (una figura bastante parecida a la gestada en Brasil), que preste servicios personales para una empresa o persona física en hasta un 80% de sus ingresos anuales, excluyéndolo del régimen del contrato de trabajo y remitiendo a una regulación estatutaria especial.

3. La exclusión del régimen del contrato de trabajo de los “trabajadores independientes y sus trabajadores independientes colaboradores”, creando una zona de exclusión de la ley laboral para quienes trabajen para otros.

4. La creación de un “Banco de horas”, a ser establecido mediante los convenios colectivos de trabajo, por el cual el cómputo de la jornada máxima, diaria o semanal, pasa a ser anual, permitiendo compensar los excesos de jornada a lo largo de un año y sin pago de recargo por horas extraordinarias.

5. El aumento de la jornada diaria, en orden al sistema de calculo en base a promedios, de 8 a 10 horas.

6. La eliminación de la base de calculo para la indemnización por despido del SAC, horas extraordinarias, comisiones, premios, compensaciones de gastos y todo otro rubro que no tenga periodicidad mensual.

7. La creación del “Fondo de cese laboral”, que permitirá financiar a los empleadores las indemnizaciones por despido, a través de los convenios colectivos, sustituyendo por dicho fondo las obligaciones previstas en la Ley de Contrato de Trabajo.

8. Un sistema de Prácticas Formativas, es decir pasantías, que alcanzará a graduados universitarios – con hasta un año de expedición del título respectivo – por un año y con una jornada de hasta 30 horas señales de trabajo.

9. Un “Blanqueo laboral”, por el cual si se declara a un trabajador no registrado, dentro del plazo de 180 días de vigencia de la ley, se condonan todas las deudas por aportes, contribuciones, infracciones, multas y recargos e, incluso, se produce la extinción de la acción penal.

10. Luz verde a las tercerizaciones, a través del cepo a las llamadas acciones judiciales denominadas por solidaridad. Esas demandas son las que incluyen no solo al empleador de la actividad del trabajador sino también a la empresa que desarrolla la actividad principal.