Flexibilización para quienes no fueron despedidos de Fabricaciones Militares

Los trabajadores que no fueron despedidos de fabricaciones militares también sufren el ajuste en el Estado. Es que la gestión Cambiemos impulsa una profunda flexibilización laboral que la empresa estatal.

Entre las nuevas cláusulas, asombra la que fija que “el contratado acepta que su jornada laboral y su remuneración” sean reducidas en hasta un 50 por ciento cuando “a criterio de la empresa se produjera una variación en las necesidades operativas o productivas”.

Desde ATE se cuestionó la modalidad “inédita” y señaló que sus abogados evalúan los pasos legales. “También figura que ahora los contratados son polifuncionales y pueden ser derivados a otras tareas, y que tienen hasta 30 en vez de 45 días de licencia anual por enfermedad”, marcó Damián Albornoz, de ATE Río Tercero al diario La Voz.

Aunque el mayor ajuste de personal se dio en la localidad de Azul, la empresa que depende del Ministerio de Defensa achicó su personal en sus cinco plantas y en su sede central. No renovó 354 contratos de los 1.674 que mantenía. La empresa quedaría hoy con unos 1.700 agentes entre contratados y estables (casi 950 de ellos en Córdoba).

ATE organiza hoy un corte de ruta sobre la nacional 36, a la altura del cruce Piedras Moras (Almafuerte), desde las 8. El propósito es reclamar por la reactivación de Fabricaciones Militares y la reincorporación de los despedidos. El gremialista Albornoz señaló que subsiste una enorme incertidumbre entre el personal que quedó, ante la falta de inversiones, y que subsiste el temor de que el achicamiento prosiga.

El interventor Luis Riva, aseguró que no “hay un plan para desactivar ni vaciar” la empresa. En declaraciones a La Nación, dijo que “se está planificando para que sea viable”. Según manifestó en 2017 la fábrica de Villa María trabajó al 45 por ciento de su capacidad y la de Azul, al 10. Ambas producen diferentes explosivos, la mayoría hoy para el uso civil en minería.

“Nos dejaron una empresa no viable. De cada peso que se vende, se pierden tres. Es una situación que no se puede cortar abruptamente, por lo que diseñamos un plan a tres años”, señaló Riva.