Directivo de Mercedes Benz pidió eliminar la antigüedad porque los trabajadores son «calienta sillas»

La comisión interna de la automotriz Mercedes Benz y el gremio mecánico (Smata) repudiaron hoy los conceptos del titular de esa firma en el país y de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), Joachim Maier, quien reclamó al Gobierno cambios en el mercado laboral y propuso la discusión del ítem antigüedad en los salarios de los trabajadores, a algunos de los cuales calificó como «calienta sillas».

Un comunicado de los delegados gremiales, respaldado por la conducción del Smata que conduce Ricardo Pignanelli, criticó «las desafortunadas afirmaciones» del empresario por «sus discutibles deseos de que se modifiquen y comparen impuestos con otros países en beneficio de la competitividad de la industria automotriz».

El empresario también cuestionó la actual estructura del mercado laboral; reclamó modificaciones en los ítems salariales como la antigüedad y sostuvo que «es impensable el crecimiento cuando un trabajador, por el solo hecho de tener 30 0 40 años en la empresa, percibe ese plus por ser sólo un ‘calienta sillas'».

Los delegados gremiales y el Smata sostuvieron que Maier «denigró» a los trabajadores desconociendo «las innumerables felicitaciones recibidas desde la propia Alemania por los operarios a partir de su empeño y sus logros en los 65 años que tiene la compañía en el país».

«Maier no dudó en difundir sus verdaderas y reales intenciones al referirse a la necesidad de flexibilizar los convenios colectivos de trabajo y cercenar todo beneficio que perciban los trabajadores, aprovechando la coyuntura político-social imperante tanto en la Argentina como en el Brasil y México», puntualizaron.

Los delegados reseñaron que el empresario comenzó sus tareas en la actividad en 1987 en el Grupo Daimler y señalaron de forma taxativa e irónica que Maier debe ser por lo mismo «uno de los directivos más antiguos y, sin embargo, por respeto y cordialidad los trabajadores no lo tratan de ‘caro’ y ‘calienta sillas'».

«El ejecutivo no percibe el compromiso del personal de fábrica con diversa antigüedad, pero manifiesta alegremente que Mercedes Benz es la empresa número uno indiscutible en el mercado desde hace años, inclusive de forma previa a su presencia», añadieron.

Los representantes de base y el gremio afirmaron también que Maier debería tener «más claro el panorama general» y jamás olvidar que «el máximo capital que tiene la empresa son los trabajadores».

El ejecutivo afirmó que «el gobierno nacional no implementó ninguna reforma económica estructural para mejorar la competitividad del país» y aseveró que en la Argentina hay «mucho proteccionismo, poca competencia y una elevada carga impositiva», a la vez que reclamó urgentes «cambios laborales y tributarios».

Maier demandó modificaciones de los convenios laborales y redefiniciones salariales y de los costos sociales; opinó que la reforma laboral recientemente sancionada en Brasil mejorará «la competitividad», y señaló que «los trabajadores deben ser polifuncionales para no aumentar la mano de obra o ineficiencia».

También dijo que hay que discutir «la forma de pago del salario», es decir, «podrían efectivizarse un aporte fijo y otro variable, y ello -propuso- tendría que depender del objetivo perseguido por todos».