Cremonte sigue al frente de los laboralistas y llama a resistir la reforma laboral

Cremonte sigue al frente de los laboralistas y llama a resistir la reforma laboral

Matías Cremonte renovó su lugar como presidente de la Asociación de Abogados Laboralistas. Expresa un fortalecimiento de los sectores que se oponen al ajuste y la destrucción de derechos sociales y laborales que propone el gobierno.

Matías Cremonte, titular del departamento jurídico de ATE y Aceiteros, fue electo por sus pares por un nuevo período de dos años al frente de la Asociación de Abogadas y Abogados Laboralistas (AAL). Será acompañado por Cynthia Benzión en la vicepresidencia y María Paula Lozano en la Secretaría General, de una institución estratégica para el mundo judicial y sindical.

Sobre el tiempo histórico en que le toca conducir, Cremonte afirmó: “En estos primeros dos años debimos centrarnos en la defensa de la abogacía laboralista, la justicia del trabajo y las organizaciones sindicales, que fueron fruto de una permanente agresión por parte de gobierno. Fuimos parte de la resistencia contra la reforma laboral, pero la avanzada contra los derechos laborales se ha profundizado con la crisis económica y política que atraviesa el gobierno. Es por eso que renovamos nuestro compromiso con los trabajadores y las trabajadores, con la defensa de sus derechos y garantías, y por la vigencia del Estado de Derecho y las libertades democráticas”.

El nuevo Consejo Directivo se completa con Juan Lenta, Luis Enrique Ramírez, Leonardo Elgorriaga, Mariano Suárez, María Alicia Calvinho y Ernesto Zas, más los miembros del Órgano de Fiscalización León Darío Piasek, Guillermo Pajoni, Sandra Fojo y Humberto Darío DelleChiaie.

El acto de asunción de las nuevas autoridades se concretará el lunes 17 de septiembre a las 19 en la sede histórica de AAL: Viamonte 1668, 1ro 3.

La Asociación de Abogados Laboralistas, que en los ’90 estuvo en el centro de la escena pública por su rol decisivo en la caída de la Corte Suprema menemista, hoy sostiene un fuerte rechazo a las reformas laborales y previsionales que impulsó el gobierno de Macri, como también de su política intervencionista sobre los sindicatos y de restricción sobre el ejercicio del derecho de huelga y la protesta social.